Cuando un vehículo llega al patio de una subasta, ésta confirma que el vehículo arranca, puede ponerse en marcha y puede avanzar por sus propios medios. Estas funciones no están garantizadas en el momento de la recogida o la entrega, y es posible que el vehículo no esté en condiciones de circular.
Cuando un vehículo llega al patio de una subasta, ésta confirma que el vehículo arranca, puede ponerse en marcha y puede avanzar por sus propios medios. Estas funciones no están garantizadas en el momento de la recogida o la entrega, y es posible que el vehículo no esté en condiciones de circular.